| Título / Nombre propio | bolong bâton |
|---|---|
| Nombre del objeto | cordófono |
| Datación | 2018 |
| Lugar de ejecución | Guinea |
| Material / técnica |
calabaza piel de cabra madera hojalata |
| Clasificación | Cordòfon amb pont i mànec; pinçat |
| Número registro | MDMB 12895 |
| Fuente de ingreso | Núria Domènech Mallarach |
| Forma de ingreso | donación |
| Fecha de ingreso | 30-8-2019 |
| Ubicación | No expuesto |
| Descripción | El bolong bâton es un cordófono de tres cuerdas simples, hechas de piel de cabra, que se golpean con ambas manos. La vibración de las cuerdas produce un sonido amortiguado, que se enriquece gracias a la vibración de la oreja de hierro, con pequeñas anillas, fijada en el extremo superior del mástil. Las cuerdas están atadas al mástil en uno de sus extremos, pasan por los orificios del puente y se unen en el extremo inferior del mástil, el cual atraviesa la calabaza por su interior, donde se une a una cuerda. Este instrumento forma parte de la familia de las arpas y se utiliza principalmente como acompañamiento del canto. El bolong bâton es tanto melódico como percusivo, ya que, además de emitir melodías, se golpea sobre la calabaza, que también funciona como caja de resonancia. El instrumento se coloca entre las piernas del músico, quien lo toca mientras está sentado. Se considera un instrumento sagrado y místico, ya que tradicionalmente era utilizado por los cazadores. Cuando se adentraban en el bosque, los cazadores se sentaban en el suelo y comenzaban a tocar el bolong bâton de manera tranquila. Se creía que el sonido del instrumento atraía a los animales, que se acercaban a la zona. Una vez que los animales se encontraban tranquilos, el cazador pasaba a la acción. |